miércoles, 19 de noviembre de 2014

Desgracias de la poeta y pintora que a pocos conmueven

Anabel enferma más cada día. Sus huesos se están volviendo transparentes y distorsionan más rápido, deberán operarla de los riñones, sufre problemas digestivos y taquicardia, de donde alquila, en cien dólares mensuales, y casi 400 córdobas por energía eléctrica, el propietario la está corriendo a gritos y ofensas, contiguo a uno de los edificios del Colectivo de Mujeres de Matagalpa. 

El dinero no le alcanza para vivir en mejores condiciones habitacionales, nutritivas, sicológicas, tampoco para pagar lo justo a una persona que la bañe, peine y vista, le cocine y sirva la comida, lave y planche la ropa, le cambie la toalla sanitaria, la siente en el retrete y limpie el ano cuando defeca o la vagina cuando orina, le asee la casa porque ella es aseada, la levante de la silla de ruedas y acueste en la cama, y luego la levante de la cama para sentarla en la silla de ruedas, le haga los mandados o la acompañe en ellos por las calles atestadas de conductores peligrosos, y ladrones.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

La pantalla desnuda en Matagalpa


Con Fanny.

El tema cotidiano pareciera por habitual convertirse en normal, hasta fastidioso, nada sorprendente, aunque referirse a la relación sexual, entre otras, motiva pudor, libidinosidad, placer, maldad, o guasa, es comidilla permanente.

La pantalla desnuda, película que escribe y dirige la franco nicaragüense Florence Jaugey, nace de la idea original del nicaragüense Frank Pineda, quien además es su productor y director fotográfico, y  aborda el acto sexual de una pareja que el muchacho graba en video en su teléfono celular y es divulgado por la red electrónica. Nada excepcional si somos clientes de las redes sociales atiborradas de cuerpos desnudos, semidesnudos, copulando, fotografiados o filmados, con miles de comentarios reflejando conceptos y esas motivaciones individuales que referí, incluyendo morbo.