jueves, 19 de enero de 2012

Elogio a un hombre bueno e ilustrado

El Presidente Honorario
del Centro Nicaragüense de Escritores, 
Dr. Carlos Tünnermann Bernheim (derecha)
entrega placa de reconocimiento al Dr. Douglas Stuart Howay.

Guillermo Cortés Domínguez

Puede que sea fácil hacer un elogio de una persona con tantos méritos, puede ser, porque todo está ahí, a flor de piel, puede ser. Pero también es difícil, porque uno se puede deslumbrar con algunos resplandores que a veces impiden ver otras cosas que son esenciales, y podemos perder el justo balance o caer en el riesgo de pasar por alto, por ejemplo, sus títulos académicos, como su maestría en Ciencias Políticas en la University Of the Pacific; o, mejor aún, su doctorado en Desarrollo Internacional y Antropología en una de las mejores universidades del mundo, Stanford University, en 1969 y 1974, respectivamente. No son muchos en Nicaragua los de maestría y doctorado, y eran una excepción hace 38 años. Es una proeza haber escalado tanto en la educación formal, en el postgrado universitario, pero quizás lo es más, o lo complementan, otros aspectos que definen a un ser humano maravilloso.

También ha sido un autodidacta, por su cuenta aprendió los rudimentos del inglés, y después lo estudió. Aprendió mecánica y electrónica leyendo la revista Mecánica Popular. Reparaba las cosas de la casa, sobre todo sus vehículos, primero una moto y carros después. En la casa siempre tenía herramientas. Y ponía a sus hijos a que lo ayudaran, que era una manera de enseñarles.  Trabajaba la madera, hacía lámparas que vendía o regalaba. Por cada año que aprobaban, les regalaba libros a sus hijos, y algunos lloraban, porque preferían juguetes, pero esos libros los marcaron de modo positivo para toda la vida. Además, él les inventó un juego que era una versión del moderno pinball y que tanto divertía a la familia y a los vecinos. Escribió libros, al menos ocho, la mayoría sobre educación; y ha escrito muchos artículos y pronunciado decenas de conferencias especializadas.

De quien estoy hablando es un hombre aun muy apuesto y tiene ochenta y un años. Más joven, por ejemplo cuando estaba en la UNAN, era tan atractivo que muchas maestras y estudiantes se derretían, fascinadas por él. Pero esto es puramente anecdótico, aunque completa su perfil. Lo realmente relevante es lo que lo define como el buen hombre que es, como él alguna vez definió a su padre, y ser buen hombre es cosa seria, tanto, que escasean, porque exige ser consecuente en la práctica con valores y principios humanísticos universales hoy de capa caída.

Ha sido un servidor de sus semejantes, no solo en altos cargos como Viceministro de Educación, Asesor del Rector de la Universidad, Decano de Facultad, etcétera. Desde pequeño, con sus amigos iba al río a pescar, y confiado en que era un buen nadador, pasaba de una orilla a otra las cargas de leña que llevaban los campesinos, aunque las aguas estuvieran crecidas. Como emprendedor de múltiples iniciativas, sobre todo educativas y culturales, ha fundado varias escuelas normales, institutos nacionales, centros de investigación, revistas y otras publicaciones y grupos de intelectuales. Por eso no es exagerado decir que sin simulaciones ni demagogia, él sí tomó de modo firme y genuino la bandera de su coterráneo matagalpino y compañero Carlos Fonseca, y ha llevado a la práctica aquel exhorto de Carlos “(…) Invito a los núcleos juveniles a que se froten con la cultura“. Otros, en cambio, violan las leyes y la Constitución, cometen fraudes electorales y saquean el erario público, traicionando mil veces al Jefe de la Revolución.

El sábado pasado estuve en el IV Encuentro de Escritores del Norte que contó con más de 40 participantes de Matagalpa, Jinotega, Estelí y Madriz. Ahí estaba la huella de su Presidente Honorario, de quien estamos hablando, pues se ha distinguido por no hacer diferencias políticas, de edad, de género, sociales o económicas. A sus hijos les enseñó a tratar por igual a la gente sin importar si eran pobres o ricas, estudiadas o no. Con su ejemplo los indujo a desdeñar lo suntuario, porque él siempre le restó importancia a las cosas materiales. Entre un mar de sacos y corbatas, asistió de cotona y sandalias a la graduación de bachillerato de su hijo mayor en el Colegio San Luis, en la Perla del Septentrión.

Al leer hoy, tantos años después, “Elegía a un hombre bueno”, un poema que él escribió a su padre a la muerte de éste, las similitudes, aunque asombrosas, resultan lógicas y previsibles: “(…) porque eras recto/como los pinos enhiestos en el cerro;/porque eras dulce/como el olor del monte machucado/o el trinar de colchoneras en verano;/ porque amabas a los niños y a mi madre/porque nunca mentiste,/ni hablaste mal de nadie;/porque tu vida entera/fue un florecer de sentimientos/y de bondades;/por eso te amé,/como se ama a un padre verdadero”.

Los hijos de este formidable intelectual al que estamos homenajeando, de seguro dirán lo mismo que él a su padre en la parte final del poema: “Pero sobre todo/y más que nada/me enseñaste con tu ejemplo/a ser bueno con la gente,/a compartir las cosas,/las que pueden usarse/y las cosas que se piensan,/a amar a los otros,/a ayudar a los otros”. Y es que hijos de tigre, salen rayados, y los nietos de tigre e hijos de tigre, con doble raya.

Agradezco a mis compañeras y compañeros de Junta Directiva del Centro Nicaragüense de Escritores, que hoy, en la fecha del natalicio de nuestro gigante  Rubén Darío, en esta conmemoración de El Día del Escritor, me hayan dado el privilegio de hacer este elogio a una persona maravillosa: Douglas Stuart Howay.

Nota: Ponencia del Secretario de la Junta Directiva del CNE, en Managua, 18 enero 2012. (Foto cortesía del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica).

jueves, 12 de enero de 2012

Realizarán IV Encuentro de Escritores del Norte


El “Grupo de Intelectuales de Matagalpa”, GIM, efectuará el “IV Encuentro de Escritores del Norte” en memoria de uno de sus fundadores, el camarada poeta Marcos Altamirano Escobar, fallecido hace tres años.

Más de treinta escritores y escritoras de poemas, narraciones y ensayos, leerán sus creaciones ante el público en el parque Francisco Morazán, de Matagalpa, el sábado 14 de enero, desde las dos de la tarde, donde además expondrán y venderán libros de su autoría.

Ante la concurrencia, entre otros, estarán el académico Douglas Stuart Howay, el historiador Eddy Kühl Arauz, las escritoras Vidaluz Meneses, Ninozka Chacón Blandón, y Fátima Villalta, el maestro y escritor Augusto Zelaya Úbeda, el periodista y escritor Sergio Simpson; el escritor costumbrista Reinaldo Guido Molina; los antropólogos Mario Rizo Zeledón, Bayardo Gamez, Delaskar Noel Rizo Gutiérrez; los narradores Efraín Sáenz Zeledón, Luis Iglesias, Efraín Osejo Morales, Rolando Alfonso Delgado, Leopoldo Villalta; la delegación de poetas: Anabel Velásquez, Maury Montecash, Luis Masís, Domingo Moreno, Carlos Castro Pao, Reynerio Zelaya, Edgard Rivas Choza, Jacinto Villalta, Isolda Rodríguez; Lautaro Ruiz Mendoza “Don Goyo”, dramaturgo, cuentista, y músico.

Para fortalecer vínculos con el Grupo de Intelectuales arribará a la ciudad la comitiva del Centro Nicaragüense de Escritores, encabezada por su presidenta Vidaluz Meneses, originaria de Matagalpa, acompañada de Michele Najlis.

 La creación del GIM es una iniciativa del doctor Douglas Stuart Howay, quien es su Presidente Honorario, y ha promovido cientos de actividades culturales de creadores del Norte del país y otras ciudades, como presentación de libros, conferencias académicas, danza, teatro, etc., y participación en las Jornadas Darianas, Festival Internacional de Poesía en Granda, Jornada Carlos Martínez Rivas, de la UNAN.

Marcos Altamirano Escobar, camarada poeta, en los años sesenta fue dirigente de la Juventud Patriótica Nicaragüense, amigo de Carlos Fonseca Amador, columnista del periódico Segovia fundado por Fonseca en sus años de estudiante de secundaria en Matagalpa. La mayor parte de su obra se encuentra inédita, pues nada más publicó su poemario “Transfiguraciones y otros poemas”.

Inscritos:

1. Ninozka Chacón Blandón (poesía)
2. Augusto Zelaya Úbeda (poesía)
3. Luis Iglesias (narrativa)
4. Efraín Osejo Morales (narrativa)
5. Efraín Sáenz Zeledón (poesía y narrativa)
6. Mario Rizo Zeledón (Ensayo sobre José Pantaleón Guido)
7. Delaskar Rizo Gutiérrez (narrativa) (hijo de Mario)
8. Lautaro Ruiz Mendoza (cantor y cuentista)
9. Domingo Moreno (poesía) Jinotega
10. Eddy Kühl Arauz (Ensayo sobre Bartolomé Martínez)
11. Luis Masís (poesía)
12. Vidaluz Meneses (narrativa)
13.Douglas Stuart Howay (palabras sobre Marcos poeta y últimos años)
14. Maura Montenegro Castro (poesía) Waslala
15. Michele Najlis
16. Reynerio Zelaya (poesía)
17. Marvin Úbeda (poesía Wiwilí)
18. Oscar Noel Herrera Blandón (Extracto de su novela, Wiwilí)
19. Isolda Rodríguez (poesía, Estelí)
20. Juan Pablo Paguaga Osegueda (niño, poesía)
21. Savir Josué Rivas Reyes (niño, poesía)
22. Sofía Herrera (niña, poesía)
23. Consuelo Picado (poesía)
24. Yolanda Espinoza (declamación)
25. Carlos Castro Pao (poesía)
26. Adrián Sevilla (poesía)
27. Rolando Alfonso Delgado (poesía)
28. Humberto Rivera A. (poesía)
29. Leopoldo Villalta (poesía)
30. Catalina Mendiola (Reseña biográfica de Marcos)
31. Rafael Mitre y Daniel Ulloa (poema al alimón sobre Marcos)
32. Jacinto Villalta (poema y canción)
33. Mario Arauz (música)
34. Edgard Rivas Choza (poesía)
35. Felipe Sáenz Castillo (poesía)


sábado, 26 de noviembre de 2011

Comentario de la novela "Danzaré sobre su tumba", de Fátima Villalta

 Con Fátima Villalta y Edgar Escobar Barba.


La novela “Danzaré sobre su tumba” de Fátima Villalta, escrita en primera persona, es las reflexiones de la protagonista convertida en una voz interior desde el inicio hasta el fin, adjudicando a la inconsciencia su carencia de pudor, de una mujer sintiéndose despreciada desde niña, creciendo en una familia disfuncional a la cual termina odiando, en un poblado rural miserable.

Requirió esfuerzo de mi parte huir de la comparación mientras leía, es notoria la influencia de la literatura en Fátima, ha debido leer para escribir,  pues su estructura mental plasmada en la trama no evidencia desconocimiento, por eso no la circunscribo en una corriente, ni por el lenguaje, su forma de ordenar las palabras, ni por los acontecimientos narrados.

Encontré descripción emocional, imaginario, y vivencia real, entorno minucioso con detalles máximos de la expresión física y la conducta humana.

Rechacé imaginar que el personaje es la autora, esa tendencia imperceptible cuando leemos en primera persona, aunque inevitablemente, quienes no conocen a la autora, pensarán que es autobiográfica. Es común cuando el lector no es aficionado, no posee las herramientas para observar el todo.

Narrando con carácter firme y sarcástico, aduciendo inconsciencia y demostrando frialdad, esculpiendo permanente su venganza, María Eugenia Castillo describe a su madre aborrecida: “Había engordado, tenía los dientes curtidos por el tabaco, despedía un olor fétido debido al consumo de alcohol…”.

La autora no limita la figura aunque es compacta en definiciones, certera logra presentarnos al personaje, destacando las características detestables, aquellas más visibles cuando nos provocan desagrado. Es la mirada de sentimientos y razones de una hija escudriñando a la madre deteriorada, y a la mujer que siempre la menospreció y la califica de fea.

A ese dolo por la apariencia corporal, de la niña de doce años, se agrega su condición de bastarda, hija de un padre que nunca la consideró como tal, y de quien en una ocasión recibió “un mísero beso solamente, agrio y forzado”, y después ni siquiera la volteaba a ver cuando se aparecía nada más para copular con la amante.

Esa niña vivió tormentos, insuperados producto del desamor, la disfuncionalidad: ausencia de caricias y comprensión; su condición de mujer con menos oportunidad que su hermano por hombre, de tal manera que planifica la muerte de un ser que le repugna y así acaparar la atención de otro, al único a quien ha querido y se siente correspondida, y “extrañamente dependiente”, aunque después también llega el rencor hacia él.

Fátima profundiza en los sentimientos, debido a eso María Eugenia, a la edad de sesenta y siete años, fecha en que inicia el testimonio, explica el recorrido en su vida: “Intenté ser feliz, a mi manera, claro está. Con petulancia y sadismo, algo propio de la naturaleza humana, poco interesante, me atrevería a decir.”

Más adelante, agrega: “No soy más que la típica historia de sueños frustrados en añejas edades. Admito mi tonta ingenuidad, innata, tan inevitable y destructiva. Pero la disfruté tanto”.

En la novela encontramos fuertes reacciones, y Fátima organiza escenarios efectivamente visuales, con particularidades, y logra destacar la atmósfera, en su versión aromática, física y cromada, en armonía con pasiones y conceptos de vidas humanas.

En ese sentido quiero compartir una retrato, el del hermano: “Era tres años mayor, de piel pálida, larguirucho, de ojos tristes y saltones, de pelo castaño, aspecto pesaroso. Con una hermosa nariz romana, larga y delgada, de un buen tamaño; se hacía notar en aquel pueblo de narices chatas”.

Otra muestra de la habilidad de Fátima, es la delineación del lugar donde se desarrolla la historia: “Nuestro hogar, una pequeña casucha, situada a las afueras del pueblo. Una sala que hacía las veces de cocina, dividida por cortinas floreadas, que el tiempo curtió, un par de banquillas y una mesa rústica con un florero encima (…) La cocina manchada por el hollín y el humo. Algunas canastas colgando de las vigas (…) dos cuartos pequeños (…) un patio delantero y otro trasero, sin plantas de ningún tipo, descolorido y seco, donde ni siquiera los gatos excretaban”.

No les voy a brindar pormenores de los conflictos de María Eugenia, que la involucran en relaciones de rencor, desamor y muerte, de su vida sexual desafecta, promiscua, más por costumbre que deseo.

Tampoco les reseñaré la batalla con las personas con quienes comparte la vivienda, y en las cuales encontramos escenas de violencia, asco, y muerte, narradas excelentemente, reiterando, como en toda la novela, una combinación genial del interior humano y su relación con el exterior.

Aunque pudiera parecer exagerado, o carente de raciocinio, me hubiese encantado que esta obra fuese dirigida por Buñuel, o Fellini, o Polanski. Compren y lean la novela, les provocará satisfacción.

Muchas gracias.

*Ponencia leída en Pizza Venezia, Matagalpa, viernes 25 de noviembre 2011


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Elecciones empañadas por amañadas



El Frente Sandinista de Liberación Nacional pudo haber ganado las elecciones limpiamente si sus directivos hubiesen estado convencidos de la victoria, pero vimos inseguridad y de nuevo en Daniel, sus activistas y seguidores, resaltó la pasión por las mañas, provocando perplejidad, desconfianza, y descontento, antes, durante y después de las votaciones.

Daniel no debió postularse para candidato, no sólo porque lo prohíbe la Constitución Política, también por lo insano de que siga creyendo ser el escogido por dios para regir los destinos del país y de cada ciudadano, de igual manera es nocivo para el incondicional creyente que mira a Daniel como el continuador de Moisés, el personaje del cristianismo.

La sentencia de la Corte Suprema de Justicia, facultando la inscripción del candidato Daniel, fue una maniobra favorable porque el FSLN controla ese poder del Estado, así como maneja el Consejo Supremo Electoral, Asamblea Nacional, Procuraduría, Contraloría, Ejército Nacional, Policía Nacional.

La permanencia de magistrados en los poderes del Estado, más que una responsabilidad del FSLN es culpa de la clase política, de quienes en las elecciones pasadas lograron mayoría en el parlamento y se despedazaron en grupos, sin capacidad de negociar.

El Frente Sandinista ha sido más hábil que sus opositores. Durante la guerrilla superó a la Guardia Nacional, enfrentó al imperialismo yanqui, y actualmente acumula un capital financiero envidiable y un dominio absoluto de las instituciones del país, practicando la política tradicional.

Utilizando recursos del Estado

Unos amigos en Matagalpa, justificaron el uso de los edificios públicos como Casa de Campaña y el presupuesto público como Caja Chica del partido: “eso es normal, todos los partidos lo hacen”, pero “si Arnoldo Alemán financió  al PLC desde la Alcaldía de Managua” y “Toño Lacayo creó el PRONAL con recursos estatales”, y “Enrique Bolaños fundó el APRE de la misma manera”.

Entonces, el Frente Sandinista, las oficinas públicas llenó de banderas, rótulos, pintas, fotos de “Daniel y la Chayo”; los empleados públicos se convirtieron en militantes del FSLN y de sus salarios aportaban a la campaña electoral (no sé cuántos estarían por su gusto) y en horas laborales realizaban reuniones partidarias y salían a las calles como activistas del partido.

Con fondos del Presupuesto General de la República el Frente financió buena parte de su campaña electoral “porque así lo han hecho los demás… es normal que suceda en Nicaragua”. Entonces vehículos, combustible, viáticos, salarios, papelería, equipos y mobiliarios, recursos humanos, forman parte de la logística.

La Dirección General de Ingresos estuvo en función del partido, y hasta el director fue destituido por supuesta corrupción, aunque no fue juzgado; el Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) ha sido otra institución estatal de campaña a tiempo completo, repartiendo dinero a manos llenas; así como la Comisión de Paz y Reconciliación que preside el cardenal Miguel Obando y Bravo, dedicada a reverenciar las figuras de Daniel y Rosario, con financiamiento del Estado; y las alcaldías con dinero del presupuesto municipal.

El Frente Sandinista ha sido el más eficiente en la compra de conciencias, las alianzas con el gran capital, y el acercamiento con el Vaticano por medio del cardenal nicaragüense que todos los días bendice a la pareja presidencial, presentándola como ejemplo de matrimonio católico por penalizar la práctica del aborto.

Pero no sólo ha sido eso en el FSLN. Daniel y su grupo deciden de dedo quienes serán directivos del partido y candidatos a cargos por elección, quienes serán funcionarios del Estado por vínculo partidario, familiar, más que por eficiencia profesional.

Justifican, llamando a lealtades ciegas a las personas para que saquen provecho económico, de tal manera que el Fiscal Electoral jamás vio al Frente Sandinista usando recursos del Estado para su campaña electoral permanente, y cualquier fiscal jamás verá sin óptica partidaria.

La Policía Nacional está presionada, entre decidir si ve muy pocas evidencias o no las encuentra cuando se trata de investigar a personas ligadas al poder, o ser diferente cuando se dirige a quienes no ostentan el poder político o cayeron en desgracia con el Señor Presidente.

El Frente Sandinista siempre saca a las masas a defender las calles, agreden a protestantes opositores, no les reconoce el derecho a la inconformidad con el sistema de gobierno; y maniobra con aparentes legalidades para intimidar.

En el proceso no existe legalidad





La oposición teme “la represión legal” que pueda ejercer Daniel Ortega, teniendo en sus manos todos los Poderes del Estado; y no me refiero a la oposición formal, sino a miles de inconformes que poco a poco van a ir perdiendo el temor y se tendrán que enfrentar “como es tradición” en Nicaragua para reclamar sus derechos.

No comprendo la testarudez del FSLN cuando le niega el derecho al oponente, fueron cantidades de maniobras: no permitir la observación electoral de organismos nacionales prestigiados, entregar mayoría de cédulas a simpatizantes, obstaculizar la inscripción de fiscales y miembros de JRV, orientar sus fuerzas de choque para atacar, entre otras.

En la zona urbana de Matagalpa, por ejemplo, comprobé que la mayoría de simpatizantes del FSLN controlaban los centros de votación, no permitían el ingreso del periodismo, y hasta hubo quienes, en confianza, orgullosos de sus habilidades, me confirmaron la alteración del recuento de los comicios, muertos y menores de edad votaron y otros lo hicieron hasta dos veces.

Mientras, en el departamento Matagalpa, afiliados a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) admitían que con el FSLN negociaron los puestos que les correspondían en las JRV, logrando dinero en la mayoría de los casos y uno que otro beneficio; militantes del FSLN representaban al APRE; del PLC casi nada se supo durante la campaña, nada más cuando llegaba su candidato presidencial, y el día de votaciones no comparecieron ni directivos ni activistas.

El FSLN implementó su táctica en reuniones a las que asistían jefes políticos, delegados de gobiernos, funcionarios del Consejo Electoral; y congregando a las masas para orientarlas técnicamente como manipular las urnas y sacándolas a reprimir al manifestante contrario.

De ahí su victoria dudosa.

*Autor del libro “Reflexiones críticas desde el sandinismo”.

viernes, 28 de octubre de 2011

¿Votarán por Daniel Ortega?


El Frente Sandinista de Liberación Nacional no fue concebido para reprimir, golpear, torturar, corromper, sino para erradicar esa “práctica cultural”, liberarnos de dictadores, fue creado para que en Nicaragua se establecieran relaciones de poder distintas, y prevalezca el derecho humano, la justicia social.

Batalló el sandinismo por la justicia sin nombre ni apellido; para que los yanques no nos invadieran militarmente ni nos impongan gobernantes, ni las potencias nos obliguen a políticas económicas que nos mantienen empobrecidos.

Son tantos los anhelos por los cuales dieron la vida miles de sandinistas, entre ellos el derecho a la tierra, a ser dueños, recibir financiamiento, producir y vender, plantear sus propuestas (no me gusta decir demandas) porque la sociedad nicaragüense pensante quiere prosperar y exige a los políticos no continúen robando, gozando privilegios, tratando de comprar a las personas, y oprimiendo a quien piensa diferente.

Sin embargo, en el FSLN Daniel tilda de traidor a quien analiza su ordenanza (y la de su esposa) y emite criterios para erradicar vicios; Daniel no acepta que puede haber otras ideas, así como él las tuvo para negar el liderazgo de Carlos Fonseca; el sandinismo sabe que en algún momento Daniel  (Enrique) fue considerado traidor.

Presiones, nepotismo, idolatría

Construir un sistema de justicia social es principio sandinista. Nada tiene que ver con la presión a empleados públicos para que expresen su simpatía por el presidente, se integren a mítines políticos en centros de trabajo y calles en horas laborales, y obligados entreguen parte de su salario para actividades partidarias; nada tiene que ver con cartas de recomendación partidaria o parentesco con algún funcionario para obtener un empleo.

El sandinismo no está vinculado al nepotismo, y voy a permitirme trillar: el sandinismo regó con su sangre el suelo patrio para que no fuesen pocas familias quienes usan los bienes del pueblo como si fuesen de su propiedad, como si el país fuese su hacienda y los y las nicaragüenses sus mozos y mozas.

Tampoco el sandinismo promueve a familia gobernante, la veneración a un líder, el sandinismo es contrario al servilismo; el sandinismo se opone a la reelección y la sucesión familiar, esa figura feudal de quien en nombre de dios se dice elegido para decidir el destino del país y cada habitante.

Con base en esos principios, la interrogante se agita en la cabeza de un sector sandinista que no se siente representado por Daniel Ortega porque éste se ha rodeado de oportunistas, gente que se mantiene o se alió maleó con él para ganar mucho dinero, gozar impunidad con actos corruptos, o promover negocios y forma de vida que nada tienen que ver con los conceptos revolucionarios.

Indignados con oportunistas y corruptos

 A los sandinistas de la calle, de a pie, quienes siguen subsistiendo en pobreza, o con poco dinero, o quienes quieren prosperar por su esfuerzo, les molesta los sin vergüenza, aquellas personas que ahora hablan en nombre de héroes y mártires, cuando jamás comprenderán el significado de heroísmo.

La mayoría, sino todos, los neo sandinistas y aliados, les motiva el cargo, encumbrar su figura y crecer sus cuentas bancarias, no les interesa conocer el valor de la entrega en la lucha contra la dictadura somocista o en defensa de la revolución, menosprecian a combatientes (incluyo a colaborador de la guerrilla) y sus familias que no lograron ser empresarios después de la  derrota electoral de 1990.

Indigna ver a personas, aliadas de Daniel, hablar de revolución, cuando son conocidas por su conveniencia política, transitando de partido en partido, buscando siempre cómo agarrar cargos y prebendas, en todos los gobiernos o con el FSLN.

Los danielistas, quienes arriesgaron la vida, prefieren no recordar años de lucha, penurias y honestidad, aquella convicción desprendida de intereses personales, visualizando un mejor futuro para la sociedad, en libertad y con derechos.

Esos danielistas tampoco creen en un Estado de derecho, utilizan las instituciones del Estado para reprimir o premiar, absuelven a quienes les conviene y condenan a quienes se oponen a los abusos del dinero público.

Ahora Daniel y muchos de quienes le acompañan, reniegan de los principios de humildad, de limitarse al consumo necesario, de la relación equitativa con la comunidad, de construir un presente con derecho y libertad como lo quisieron y escribieron con sangre y tinta, o con su tinta como sangre: Luisa Amanda Espinoza, Arlen Siu, Juan José Quezada, Ricardo Morales Avilés, Oscar Turcios, Eduardo Contreras, José Benito Escobar , Claudia Chamorro, Carlos Agüero, Mildred Abaunza, Pedro Arauz, Germán Pomares, y miles de combatientes.

Expresión de inconformes

No estoy seguro de la cantidad de combatientes molestos, tampoco si son potencia para decidir el voto en el FSLN, pero los encuentro en las calles y comunidades sintiéndose excluidos, menospreciados, y expresando su descontento con los aliados aprovechados.

Ni las entregas de zinc, vacas, cerdos, gallinas, cocinas, refrigeradoras, aseguran el voto: Ha generado malestar el lucro de quienes lo reparten, y las condiciones partidarias para recibirlos. Algunas personas están convencidas que es una entrega para captar el voto, el FSLN no puede asegurar que las familias beneficiadas están conformes, por los abusos cometidos por directivos de los Consejos del Poder Ciudadano.

Tampoco garantiza el voto por Daniel, la reprimenda en el partido a quienes cuestionan el comportamiento de los directivos nombrados de dedo y con pésima reputación, éstos que se creen y comportan infalibles, como capataces.

Seguramente, continuarán llamando resentidos, vendidos, vende patria, derechistas, a quienes siendo sandinistas, y sin militar en otro partido, no votarán por Daniel, para hacerle saber, por ese medio, que el sandinismo con principios éticos y revolucionarios desecha directrices y actuaciones autoritarias, corruptas, oportunistas, represivas.

*Autor del libro “Reflexiones críticas desde el sandinismo”

viernes, 16 de septiembre de 2011

Una línea dura del FSLN no quiere a Daniel como líder

Pinta aparecida en paredes de Matagalpa.


Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones.  Séneca.

Varios combatientes organizados, afirman que ahora no votarán por Daniel, sería darle el aval a quienes lo rodean, votar por Daniel sería mantener en el poder a corruptos y prepotentes, a quienes no son sandinistas sino oportunistas, a quienes les han desconocido a miles de combatientes su lucha contra la dictadura y defensa de la revolución.

“Mientras nosotros combatimos a la dictadura y defendimos a la revolución, no logramos estudiar y ahora estos nos miran de mal modo” me dijo molesto un legendario guerrillero, quien agregó: “pero aprendimos a leer gracias a la revolución y ahora no nos engañan”.

En el partido fundado por Carlos Fonseca existen dos corrientes, integrantes de una de ellas gozan con su actuar en el poder, la otra desaprueba el método por el cual Daniel Ortega es Secretario General del Frente Sandinista de Liberación Nacional y su forma de actuar como Presidente de Nicaragua.

Una de las “línea dura” es conformada por mujeres y hombres “piel curtida por la lucha”, combatientes y colaboradores históricos que han sido desplazados y humillados en el partido por quienes no tienen méritos en el sandinismo y más bien lo desprestigian.

Daniel no la tiene toda consigo, aun llenando plazas y bailando cantando al ritmo de su esposa, y exhibiendo en familia el producto de sus cuentas bancarias, vinculado a lujo, corrupción, nepotismo, y autoritarismo; aliado con personas desacreditadas, cuya finalidad en la política es enriquecerse y ostentar el éxito inmune e impune.

No dudo que haya danielistas, extasiados con la figura de su líder, aprobando todo cuánto hace y deshace, vitoreando a entarimadas personas que le cortejan, y admirados por la fantasía de su poderosa señora, a quien califican de brillante y “ejemplo para la familia cristiana, socialista y solidaria”.

Ese grupo con Daniel a la cabeza, reproduce conceptos y conductas de poder similares a las que provocaron el rechazo del pueblo contra la dictadura somocista: corruptos, creídos, enriqueciéndose a costa de los demás; pero igual existen personas moderadas que se encuentran inconformes.

Había escrito el párrafo anterior cuando decidí salir. En el camino encontré a un activista del barrio, y en la conversación justificando la corrupción para adquirir votos me dijo: Con la plata baila el perro. Le respondí: Bueno, no soy perro, y pienso en los que dieron su vida para cambiar ese modelo, y otros que viven lisiados o empobrecidos, abandonados por el FSLN.

Los danielistas de la línea dura están convencidos que reprimiendo, corrompiendo, enriqueciéndose, van a lograr mantenerse en el poder, a la par de entregar algunos beneficios a los pobres a cambio de votos, servidumbre, y actúen como fuerza de choque.

Los otros de la “línea dura” son firmes en sus principios revolucionarios, opuestos a los vicios políticos que sustenta y fomenta Daniel, no han dejado del partido y, aunque muy cautelosos a mi parecer, poco ha poco han ido conspirando para enfrentar el desplazamiento al cual han sido sometidos, desalojados por quienes no tienen trayectoria revolucionaria o se convirtieron en millonarios.

Ellos y ellas son quienes han padecido pobreza, o no han obtenido lo que debieran por su capacidad de entrega, pues la distribución de la riqueza en el FSLN es tan desigual como lo es en cualquier “gobierno capitalista salvaje” como le gusta repetir a Daniel, con demagogia.

Otros de la “línea dura” han logrado con su esfuerzo mejorar sus condiciones de vida, pero se oponen a la eterna maniobra de Daniel para seguir en el poder, corrompiendo y desvirtuando al partido, pues afirman tener firmes sus convicciones.

En el Frente, mientras unos enseñan sus riquezas: vestidos, vehículos, mansiones, empresas; otros y otras andan errantes buscando quién les reconozca la pensión del seguro social, les entregue tierras o el título de propiedad, un zinc o pequeño crédito, que al fin de cuentas sirve nada más para continuar subsistiendo en la pobreza junto a su familia.

Por tales razones, en las próximas elecciones “no votaremos por Daniel… para que recapacite y deje el lugar a otros compañeros… lo que quiere es poner a su mujer… ya le dimos la oportunidad de gobernar sin guerra y en nada o casi nada benefició a miles de sandinistas que siguen pobres, más viejos, enfermos, y con las familias por el mismo camino”.

CUERPO DE MUJER EN OFERTA

Fragmento de mural en el Rincón de los suspiros agónicos,  elaborado por Luis Alberto Centeno, Matagalpa.   Rostro y cuerpo de mujer han sid...