martes, 14 de agosto de 2018

Un muerto, cuatro presos, balazos, represión, me robaron

Matagalpa- Nicaragua. Habemos pocos… verdad… la gente tiene miedo… con la represión que han desatado te pueden secuestrar o matar – me dice un conocido, excombatiente del FSLN. En ese momento, las dos y media de la tarde del sábado 11 de agosto, frente a catedral de Matagalpa había unas cien personas con banderas de Nicaragua, pancartas, sin morteros, esperando iniciar la caminata demandando libertad para los presos políticos cuyas fotografías levantan.

No imaginé que poco tiempo después nos dispararían, ni que me robarían mi cuaderno de glosas periodísticas, tampoco que dos exguerrilleros sandinistas a quienes saludé estarían presos al finalizar la marcha, acusados de asesinar a quien ellos conocían, otro sandinista.

A las tres de la tarde, cerca de doscientas personas inician el recorrido. ¡Vivos se los llevaron… vivos los queremos! ¡No tenemos miedo! – repiten. Pasan frente al edificio de la policía y bajan por la avenida José Dolores Estrada, hacia el sur, contra la vía, a tres cuadras de las oficinas edilicias.

martes, 24 de julio de 2018

¿Nicas son terroristas?


Treinta y nueve años atrás “terroristas” derrocan al “gobierno legítimamente constituido” del General de División, Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, Excelentísimo Señor Presidente, Anastasio Somoza Debayle, líder y caudillo del Partido Liberal Nacionalista.

El general había denunciado el involucramiento de “fuerzas comunistas internacionales”, para “romper con el orden constitucional” y sacarlo del poder antes de cumplir periodo para el cual fue “electo democráticamente”, en votaciones limpias demostrando que el “pueblo ama a la familia Somoza”.

Durante sus gobiernos, la familia Somoza -dice la propaganda oficial- ha construido carreteras, escuelas, puertos, la producción agrícola y pecuaria es abundante, el pueblo de Nicaragua progresa, es la economía más boyante de Centroamérica, con moneda estable y alto nivel adquisitivo.

Matagalpa: Fiesta de balas en sábado de terror


A las seis de la tarde, del siete de julio, la caminata de matagalpas que recorrió pacíficamente el norte de la ciudad retornaba a catedral, de donde salió, cuando anunciaron “atacan los tranques” en la zona sur, por el estadio de beisbol y el puente salida a Managua.

Un grupo de chavalos con morteros y motorizados se movilizan rápido a reforzar la resistencia. Son jóvenes, noveles en lucha urbana, pero dispuestos a enfrentar la represión de un régimen que ha herido de bala a cientos de personas.

Quienes idolatran a los Ortega Murillo o son empleados del estado, exhortan la captura, golpiza, y matanza de aquellos que reclaman justicia, libertad, y democracia, en un país donde impera corrupción y represión.