Fotografía cortesía de la periodista Patricia Orozco. (Programa Onda Local)
Casi
todo el país fue militarizado el miércoles 30 de noviembre, retenes policiales
bajando a pasajeros de autobuses y vehículos particulares, gendarmes agresivos violentando
derechos ciudadanos, en el pueblo ofendido renaciendo el histórico rencor
contra la tiranía.
El
gobierno tuvo miedo a la marcha de miles de campesinos que irían a Managua a
protestar pacificamente. Es imposible no
indignarse con los gobernantes represores de Nicaragua.
El
presidente Daniel Ortega y su señora carecen de escrúpulos, ordenan vapulear a productores
inconformes sin importarles que mueran por ejecución de las fuerzas armadas, y
los ofenden llamándolos vándalos. Bandoleros como llamaban a Sandino y sus
tropas de campesinos, vándalos como calificaba Somoza a los guerrilleros del
FSLN.






