En el hogar corresponde iniciar la educación sapiente, al carecer de ésta
los mayores, sus descendientes reflejan mala crianza.
La sociedad vive estropeada: vulgar, ignorante de ciencia; construir una
nueva cultura requerirá de mentores sabios honestos.
Seres irreverentes exige el país, que ni ellos siendo extraordinarios se auto
idolatren.
Miles no han sido formados para discernir, sino responder con lenguaje soez
y agredir hasta matar.
Convendría
comenzar a no ser violentos ni violentas, escuchar la otra óptica, argumentar
acuerdos y desacuerdos. Encontrar coincidencias superiores. No existe población
homogénea.






